Nuevas normativas de diseño en Inglaterra, que exigen la instalación de chimeneas decorativas en viviendas sin chimenea, están generando controversia y frustración entre los propietarios. Un constructor denunció el costo de 1.620 euros por chimeneas de plástico innecesarias. Paralelamente, la construcción de nuevas viviendas ha disminuido significativamente, alcanzando el nivel más bajo en una década. La combinación de estas regulaciones y la baja producción de viviendas está exacerbando los problemas de acceso a la vivienda en el país. Las exigencias estéticas parecen estar priorizadas sobre la funcionalidad y la necesidad de aumentar la oferta habitacional. Expertos señalan que estas políticas podrían estar contribuyendo a la crisis de vivienda actual. El gobierno aún no ha emitido una respuesta oficial a las críticas.
