Las reclamaciones relacionadas con la compra de automóviles de segunda mano están en aumento en Suecia, alcanzando cifras récord. Los problemas más comunes reportados incluyen fallos en la transmisión, luces intermitentes defectuosas y parabrisas agrietados. Carl-Erik Stjernvall, de M Sverige, señala que este es un problema constante y persistente en el mercado de vehículos usados. La Junta General de Reclamaciones ha recibido un número creciente de quejas en los últimos tiempos. Los consumidores deben ser cautelosos al adquirir un vehículo de segunda mano y revisar exhaustivamente su estado. Se recomienda una inspección técnica previa a la compra para evitar futuros inconvenientes y disputas. Este incremento en las reclamaciones subraya la necesidad de mayor transparencia y control de calidad en la venta de automóviles usados.
