Un solicitante de ciudadanía estadounidense fue denegado el proceso de naturalización tras enviar una solicitud de conexión en LinkedIn a funcionarios del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS). USCIS justificó la decisión argumentando que la acción generó preocupaciones sobre un posible comportamiento amenazante o de influencia indebida, similar a las amenazas que enfrenta su personal. La agencia equiparó la solicitud en la red social con actos que podrían ser interpretados como intimidatorios. Abogados han señalado que el caso es inusual, ya que no se acusa ningún contacto real, sino únicamente una invitación a través de una plataforma de redes sociales. Este incidente plantea interrogantes sobre los límites de la interacción entre solicitantes y funcionarios de USCIS en el ámbito digital. La decisión podría sentar un precedente sobre el tipo de comportamiento que se considera inapropiado durante el proceso de solicitud de ciudadanía.