Estados Unidos logró un debut exitoso en el Mundial, derrotando a Paraguay con un marcador de 4-1 en su estadio. El equipo local comenzó con un enfoque gradual hacia el fútbol ofensivo, lo que se tradujo en un gol temprano en el minuto 7. Este gol fue un autogol de Babadia, de Paraguay, resultado de una excelente combinación entre Pulisic y McKennie. A pesar del revés inicial, Paraguay no pudo recuperarse y Estados Unidos continuó dominando el partido. La victoria marca un comienzo prometedor para el equipo anfitrión en el torneo. El partido inaugural demostró la capacidad ofensiva de Estados Unidos ante su afición.