Más de 27 mil bomberos están combatiendo incendios forestales que han arrasado 2.1 millones de hectáreas en Estados Unidos este año. Washington y Oregon se encuentran entre los estados más afectados por estos devastadores incendios. La situación se agrava tras una intensa ola de calor que comenzó el sábado, exacerbando las condiciones propicias para la propagación del fuego. El incendio en Spokane es particularmente preocupante para las autoridades. Las llamas han causado daños significativos en varias regiones, desatando esfuerzos de evacuación y movilizando recursos a gran escala. Se espera que las condiciones climáticas continúen representando un desafío para los equipos de control de incendios en los próximos días.