El gobierno estadounidense ha advertido a Ucrania que evite atacar barcos en el Mar Negro que no sean de Rusia. Esta advertencia se produce tras una serie de ataques ucranianos que han interrumpido las operaciones de petróleo. Estados Unidos teme que estos ataques puedan escalar las tensiones en la región y afectar el comercio global. La advertencia busca equilibrar el apoyo a Ucrania con la necesidad de mantener la estabilidad en el Mar Negro. Se busca evitar incidentes que involucren a embarcaciones de países neutrales, impactando así en el flujo de energía. El Pentágono enfatiza la importancia de distinguir entre objetivos militares legítimos y buques civiles. Esta situación complica aún más la ya delicada situación en la región.