Estados Unidos anunció nuevas sanciones económicas dirigidas a sofocar las fuentes de ingresos del régimen iraní. El Secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, advirtió que cualquier país que no coopere con estas sanciones enfrentará el aislamiento junto con Irán. Esta medida busca ejercer una presión económica aún mayor sobre Teherán, limitando su acceso a recursos financieros. Se busca “cortar todas las fuentes económicas” disponibles para el gobierno iraní, según declaraciones oficiales. La advertencia implícita es clara: la neutralidad en este asunto tendrá un costo. La administración estadounidense busca aislar a Irán a nivel internacional a través de este nuevo paquete de sanciones. Estas acciones intensifican las tensiones ya existentes entre Washington y Teherán.