La Vicepresidenta de los Estados Unidos, Vance, declaró en una entrevista que cualquier acuerdo para poner fin a la guerra debe exigir a Irán que reduzca su capacidad de enriquecimiento nuclear. Vance enfatizó que el acuerdo no puede basarse simplemente en promesas futuras de reducción, sino en una disminución real y verificable de las capacidades actuales. Esta declaración sugiere una postura firme por parte de la administración estadounidense en las negociaciones en curso. La funcionaria no especificó detalles sobre el nivel de reducción requerido, pero dejó claro que es un componente esencial para lograr una resolución pacífica. La insistencia en la reducción actual contrasta con posibles propuestas que se centran en compromisos futuros. La posición de Vance representa un desafío directo a Irán en las conversaciones destinadas a aliviar las tensiones y evitar una escalada del conflicto. Este requerimiento podría complicar las negociaciones y requerir concesiones significativas por parte de Irán.