El Vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, declaró el jueves que no categorizaría el conflicto con Irán como una guerra, a pesar de los continuos enfrentamientos con Teherán seis meses después del inicio del conflicto. Sus comentarios se producen en un momento en que crecen las señales de que el Presidente Donald Trump intenta dejar atrás un conflicto que ha obstaculizado a su administración. Vance afirmó que actualmente no hay tiroteos activos. Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, el vicepresidente indicó que no calificaría la situación como una guerra. Esta postura sugiere un posible intento de minimizar la percepción del conflicto para fines políticos internos. Se especula que la administración Trump busca una resolución antes de las elecciones de medio mandato en noviembre. Las declaraciones de Vance reflejan una posible reevaluación de la estrategia de EE.UU. con respecto a Irán.