El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, ha reiterado el compromiso de la administración Trump con la consecución de un acuerdo nuclear con Irán, a pesar de la oposición expresada por Israel. Pence calificó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de "buen socio", aunque reconoció que ha cometido "ciertos errores". La declaración se produce en un contexto de tensiones regionales y divergencias sobre la mejor estrategia para contener el programa nuclear iraní. Según Pence, un acuerdo podría alcanzarse en cuestión de días o meses. La administración estadounidense continúa priorizando un acuerdo que limite las capacidades nucleares de Irán y prevenga una escalada en la región. La postura de Israel se centra en la necesidad de un acuerdo más contundente que aborde las preocupaciones sobre el apoyo iraní al terrorismo y su influencia en la región.