El vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, ha afirmado que no existen indicadores que sugieran el cierre del estrecho de Ormuz. Esta declaración busca mitigar las preocupaciones sobre la estabilidad de una de las rutas marítimas más críticas para el comercio energético global. Paralelamente, Vance anunció que tiene previsto viajar próximamente a Suiza. El objetivo de dicho desplazamiento es mantener conversaciones directas con representantes de Irán. Estas gestiones diplomáticas se producen en un contexto de tensiones regionales persistentes. El gobierno estadounidense busca, a través de este diálogo, evitar una escalada de conflictos en la zona. La iniciativa subraya la intención de Washington de utilizar la vía diplomática para garantizar la seguridad del tráfico marítimo.
