El vicepresidente estadounidense, Kamala Harris, criticó duramente las recientes declaraciones de ministros israelíes que instaron al primer ministro Netanyahu a ignorar el acuerdo nuclear con Irán. Harris enfatizó que Irán no obtendrá alivio económico sin un acuerdo final y cuestionó la estrategia de recurrir a la fuerza para resolver conflictos. Sus comentarios se producen en un contexto de creciente preocupación en Israel por las negociaciones en curso sobre el programa nuclear iraní. La vicepresidenta sugirió que el expresidente Trump es el único líder mundial que aún mantiene un apoyo incondicional a Israel. La postura de Harris refleja una divergencia en las perspectivas entre Washington y Jerusalén sobre la mejor manera de abordar la amenaza nuclear iraní. Este incidente ha exacerbado las tensiones bilaterales en un momento delicado para la seguridad regional.
