El vicepresidente estadounidense, JD Vance, criticó públicamente a legisladores israelíes por oponerse al memorando de entendimiento (MoU) firmado entre Estados Unidos e Irán. El acuerdo establece un marco para poner fin al conflicto, la reapertura del Estrecho de Ormuz y un plazo de 60 días para negociaciones adicionales. La declaración de Vance se produce en un contexto de crecientes tensiones entre el presidente Trump y el primer ministro israelí Netanyahu. Vance enfatizó que Irán debe cumplir con los términos del acuerdo para recibir beneficios, incluyendo el levantamiento del bloqueo petrolero y acceso a un fondo de reconstrucción de 300 mil millones de dólares. Subrayó la importancia de la verificación del cumplimiento iraní por encima de las promesas verbales. A pesar de las controversias sobre el alivio de sanciones y la falta de un mecanismo para desmantelar el programa nuclear iraní, Vance defiende que el acuerdo no recompensa a Irán sin lograr los objetivos de Trump. La administración estadounidense considera que las críticas israelíes son contraproducentes, dado el apoyo de EE.UU. a Israel.
