El Departamento de Estado de Estados Unidos ha implementado un nuevo servicio de pago para agilizar el proceso de obtención de visas de turista y de trabajo. Los solicitantes que estén dispuestos a pagar una tarifa adicional de 750 dólares podrán evitar los tiempos de espera que actualmente alcanzan los 12 meses. Esta medida, impulsada por la administración Trump, busca reducir la acumulación de casos pendientes y facilitar los viajes al país. El servicio se enfoca en aquellos que necesitan una visa con mayor urgencia y están dispuestos a cubrir el costo adicional. No se especifican los detalles sobre cómo se priorizarán las solicitudes pagadas. La iniciativa ha generado debate sobre la equidad en el acceso a las visas estadounidenses. Se espera que el nuevo sistema impacte significativamente en la experiencia de los solicitantes de visa.