El vicepresidente estadounidense, JD Vance, instó a Israel a respetar el proceso de paz en la región, tras el reciente rechazo del primer ministro Benjamin Netanyahu a una retirada israelí de Líbano. Vance calificó de inaceptables los ataques contra civiles en Beirut, expresando la preocupación de la administración estadounidense por la escalada de violencia. La declaración se produce en un contexto de tensiones crecientes en la frontera entre Israel y Líbano. Estados Unidos busca una desescalada y un retorno a las negociaciones diplomáticas. La postura de Washington subraya la importancia de proteger a los civiles y evitar acciones que puedan socavar las perspectivas de paz. La administración estadounidense ha reiterado su compromiso con una solución pacífica y duradera en la región.