La administración del presidente estadounidense Donald Trump ha instado a Alemania y Francia a liberar diésel de sus reservas estratégicas para aliviar los precios globales de los combustibles. Según fuentes citadas por Reuters, Washington ha amenazado con prohibir las exportaciones de diésel desde los Estados Unidos si estos países no cooperan. Específicamente, se solicita a la Unión Europea liberar un total de 120 millones de barriles de diésel en los próximos seis meses. La presión se centra en mitigar el impacto del alto costo de los combustibles a nivel mundial. La solicitud refleja la preocupación de la administración Trump por la estabilidad de los mercados energéticos internacionales. La respuesta de Alemania y Francia a esta inusual petición aún no se ha hecho pública. Esta acción podría tener implicaciones significativas para las relaciones comerciales entre EE.UU. y la UE.