El Departamento de Estado de EE.UU. ha emitido una advertencia a sus ciudadanos en Medio Oriente, instándolos a considerar partir o prepararse para salir. Esta recomendación se produce en un contexto de crecientes tensiones con Irán, tras promesas del expresidente Trump de responder con fuerza a cualquier acción. La advertencia no especifica amenazas concretas pero hace referencia a la situación inestable de la región. Se aconseja a los estadounidenses revisar sus planes de viaje y estar preparados para posibles interrupciones. Esta medida refleja la preocupación estadounidense por la seguridad de sus ciudadanos en caso de una escalada del conflicto. La administración actual también ha reforzado la presencia militar en la zona.