El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, expresó sentirse “traicionado” el miércoles después de que aparentemente se restringiera el acceso a la inteligencia estadounidense y a los servicios de satélites SpaceX, generando nuevas interrogantes sobre el compromiso de EE. UU. con Ucrania. Esta situación se produce en un momento delicado, justo antes de las elecciones de mitad de período en Estados Unidos. Algunos analistas sugieren que la Casa Blanca podría estar buscando desviar la atención de problemas internos, como el aumento de los precios del combustible, mediante críticas a Kyiv. La restricción de acceso a servicios cruciales como la inteligencia y la conectividad satelital plantea dudas sobre el nivel de apoyo que Washington está dispuesto a brindar a Ucrania. Este incidente podría tener repercusiones significativas en la relación bilateral entre EE. UU. y Ucrania, en un momento en que Kyiv se enfrenta a desafíos importantes. La declaración de Zelenski sugiere una profunda frustración con la postura actual de Washington.