El Secretario de Finanzas de los Estados Unidos rechazó acusaciones sobre la intervención de Washington en las restricciones de Starlink para las fuerzas armadas de Ucrania. Durante una conferencia de prensa, el funcionario evitó responder directamente a la pregunta sobre si Ucrania es considerada un aliado por los Estados Unidos, eludiéndola en tres ocasiones distintas. Esta evasiva ha generado controversia y cuestionamientos sobre la postura oficial de Washington respecto al conflicto en Ucrania. La discusión surge en un contexto de debate sobre el acceso de Ucrania a tecnologías como Starlink, vitales para sus operaciones militares. El Secretario no ofreció detalles específicos sobre las conversaciones entre la administración estadounidense y SpaceX, la empresa propietaria de Starlink. La situación plantea interrogantes sobre el nivel de apoyo que Estados Unidos está dispuesto a brindar a Ucrania en su defensa.