La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos ha flexibilizado las restricciones sobre las operaciones petroleras en Venezuela. Esta actualización busca impulsar la producción de petróleo y mejorar la infraestructura eléctrica venezolana a través de la autorización de servicios técnicos y estudios. Sin embargo, la medida mantiene límites significativos, incluyendo la prohibición de establecer nuevas empresas conjuntas. Además, se mantiene el veto a la provisión de diluyentes, cruciales en la producción petrolera venezolana. La decisión de la OFAC, publicada por EL NACIONAL, representa un cambio limitado en la política de sanciones, buscando un equilibrio entre el alivio de la crisis humanitaria y la presión sobre el gobierno de Venezuela. Esta flexibilización permite negociar nuevas inversiones, aunque bajo estrictas condiciones y supervisión. La medida podría tener un impacto en la economía venezolana, pero su alcance está restringido por las limitaciones impuestas.