El Departamento de Defensa de Estados Unidos anunció una revisión exhaustiva de su presencia militar en Europa, con un período de evaluación de seis meses. Esta medida fue comunicada por el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, en la sede de la OTAN. Hegseth enfatizó la necesidad de que la Alianza Atlántica retorne a sus orígenes como una alianza militar robusta y que Washington señalará abiertamente a los países que no cumplan con sus obligaciones financieras y de defensa. Simultáneamente, el Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, informó que la reducción de la contribución estadounidense a las fuerzas de respuesta rápida de la OTAN ya está en vigor. La revisión estadounidense busca evaluar la efectividad y el reparto de la carga dentro de la Alianza. Este cambio podría implicar reajustes en el despliegue de tropas y una mayor presión sobre los aliados europeos para aumentar su gasto en defensa.
