El Tesoro de Estados Unidos planea ampliar el alcance de las sanciones secundarias impuestas a entidades y países que mantengan vínculos comerciales con Irán. Esta medida, que se espera anunciar el lunes, busca intensificar la presión económica sobre Teherán por parte de la administración Trump. Según una fuente familiarizada con los planes, la ampliación de las sanciones apuntará a un mayor número de negocios y naciones que interactúan con Irán. El objetivo es restringir aún más la capacidad de Irán para acceder al sistema financiero internacional. Esta decisión representa una escalada en la estrategia de máxima presión ejercida por Washington contra el gobierno iraní. La administración Trump ha estado buscando activamente reducir los ingresos de Irán para obligarlo a renegociar el acuerdo nuclear. Se espera que esta nueva ronda de sanciones tenga un impacto significativo en la economía iraní.