La administración de EE.UU. planea continuar con la venta de motores de avión a Turquía por cientos de millones de dólares, a pesar de la oposición del Congreso estadounidense. Fuentes familiarizadas con el tema revelaron que esta decisión es un gesto significativo hacia Ankara antes de la próxima cumbre de la OTAN. Se venderán docenas de motores, en un movimiento que busca mejorar las relaciones bilaterales. La decisión ha generado controversia en el Congreso, donde algunos legisladores expresaron su preocupación por el historial de Turquía en materia de derechos humanos y su relación con Rusia. A pesar de estas objeciones, la administración Trump considera que la venta de motores es crucial para mantener a Turquía como un aliado dentro de la OTAN. Se espera que el tema sea discutido durante la cumbre de la OTAN el próximo mes. Esta acción podría tener implicaciones importantes para la política exterior estadounidense en la región.