La administración Trump está implementando restricciones en la duración de las estancias permitidas para estudiantes y periodistas extranjeros en Estados Unidos. Esta medida limita el tiempo que podrán permanecer en el país, generando preocupación entre la comunidad académica y los medios de comunicación. La organización Reporteros Sin Fronteras ha expresado indignación, advirtiendo que estas políticas representan un recorte a la libertad de prensa. Se teme que estas restricciones dificulten el intercambio de información y el acceso a fuentes independientes. Estas nuevas reglas podrían afectar significativamente el flujo de estudiantes internacionales y la cobertura noticiosa de Estados Unidos. La medida se suma a otras políticas migratorias restrictivas implementadas durante el mandato de Trump.