Estados Unidos ha endurecido el proceso de emisión de tarjetas verdes en numerosas empresas tecnológicas, buscando fomentar la contratación de personal local. Esta medida está generando preocupación sobre la capacidad de retener talento en el sector. La administración estadounidense busca priorizar la mano de obra nacional en un mercado laboral competitivo. Las empresas tecnológicas expresan inquietud por las posibles consecuencias negativas en la innovación y el crecimiento. El endurecimiento de los requisitos podría afectar la atracción de profesionales altamente cualificados desde el extranjero. Expertos advierten sobre un posible éxodo de talento si las restricciones migratorias continúan intensificándose en Estados Unidos. La situación plantea un debate sobre el equilibrio entre proteger los empleos nacionales y promover la competitividad global.