Estados Unidos estaría presionando a Francia y Alemania para que liberen 120 millones de barriles de reservas de diésel de emergencia. De no hacerlo, Washington amenazaría con prohibir las exportaciones de diésel a Europa. La medida, según fuentes, busca estabilizar los precios del combustible a nivel global, aunque genera tensiones con aliados clave. La situación pone de manifiesto la dependencia europea del suministro de energía estadounidense. RT.com reporta que la administración estadounidense busca una respuesta rápida por parte de París y Berlín. La liberación de estas reservas podría aliviar las preocupaciones sobre posibles escasez de diésel en el continente europeo. La amenaza de una prohibición de exportaciones es vista por algunos analistas como una táctica agresiva.