Estados Unidos ha intensificado sus esfuerzos para combatir el "turismo de nacimiento" ilegal, una práctica que consiste en viajar al país con la intención de que los hijos nazcan como ciudadanos estadounidenses. La administración estadounidense ha revocado cientos de visas a personas sospechosas de participar en esta actividad. Además, las autoridades han desmantelado redes que facilitaban este tipo de viajes, operando en África y Europa. Esta acción busca frenar la demanda de la ciudadanía estadounidense por nacimiento. Funcionarios estadounidenses afirman que el turismo de nacimiento a menudo implica fraude de visa y abuso del sistema de inmigración. La medida refleja una postura más firme contra las prácticas consideradas irregulares en relación con la adquisición de la ciudadanía estadounidense. Se espera que esta iniciativa continúe con investigaciones y posibles sanciones adicionales.
