Funcionarios de aviación israelíes expresan su preocupación por la posible interrupción de vuelos en el aeropuerto Ben Gurion durante la temporada alta de verano. La causa es la presencia de un número elevado de aviones cisterna estadounidenses que ocupan espacio necesario para aeronaves civiles. Se estima que alrededor de 100,000 viajeros podrían verse afectados si la situación no se resuelve. Las autoridades solicitan la retirada de al menos 15 aviones cisterna adicionales para garantizar el flujo normal de operaciones. La congestión causada por estos aviones podría generar retrasos y cancelaciones de vuelos. La temporada de mayor demanda turística en Israel se concentra entre julio y agosto. Se busca una solución urgente para evitar complicaciones en la movilidad aérea.
