Ataques estadounidenses del miércoles podrían haber dañado una planta de tratamiento de agua potable en el sur de Irán, según informes de The New York Times. La infraestructura afectada proveía agua a una amplia población civil en la región. El incidente ha generado preocupación por el acceso al agua potable y posibles consecuencias humanitarias. Estados Unidos aún no ha confirmado ni negado su responsabilidad en el ataque. Fuentes citadas por el periódico sugieren que el objetivo era una instalación utilizada por Irán para actividades militares. El gobierno iraní ha condenado el ataque, calificándolo de acto de terrorismo y prometiendo una respuesta. La situación plantea interrogantes sobre la escalada de tensiones en la región.