Estados Unidos llevó a cabo ataques contra objetivos en Irán el sábado por la noche, en represalia por un incidente con un petrolero en el Estrecho de Ormuz. Irán respondió a estos ataques bombardeando a sus aliados, Bahrein y Kuwait. Los ataques estadounidenses se describen como una respuesta directa al incidente marítimo previo. La escalada de violencia aumenta las tensiones en la región de Medio Oriente. No se han reportado, hasta el momento, detalles específicos sobre los objetivos atacados ni el alcance de los daños. La situación plantea serias preocupaciones sobre una posible escalada del conflicto en la región. La comunidad internacional observa con preocupación estos acontecimientos.