La situación en Medio Oriente se intensifica tras nueve noches consecutivas de bombardeos estadounidenses en Irán, seguidas por represalias iraníes con misiles y drones contra naciones aliadas. La creciente tensión ha provocado una escalada en los precios del petróleo Brent, superando los 90 dólares por barril. Existe una gran preocupación por la posible implicación de Israel en el conflicto. Esta escalada ha destruido cualquier esperanza de un acuerdo de paz intermediario. Los ataques y contraataques incrementan el riesgo de una confrontación regional más amplia. La comunidad internacional observa con inquietud el desarrollo de los acontecimientos.