Fuentes consultadas por el Wall Street Journal reportan nuevos ataques en territorio iraní, atribuidos a Estados Unidos. El Departamento de Estado estadounidense ha calificado estas acciones como un "acto de diplomacia", una justificación que ha generado controversia. En respuesta, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán ha declarado que el alto el fuego existente se encuentra "prácticamente sin efecto" debido a estos ataques. La situación agrava las ya tensas relaciones entre ambos países y pone en peligro la estabilidad regional. No se han proporcionado detalles específicos sobre los objetivos o la magnitud de los ataques. La reacción iraní sugiere una posible escalada del conflicto. La comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de estos acontecimientos.