La Fuerza Espacial de Estados Unidos realizó la semana pasada un ejercicio militar en el espacio, lanzado desde Nueva Zelanda por la compañía Rocket Lab. El objetivo principal fue evaluar la capacidad de respuesta rápida ante posibles amenazas en la órbita terrestre baja. La operación consistió en el lanzamiento de un pequeño satélite. La información sobre este ejercicio se mantuvo en gran medida en secreto, pasando prácticamente desapercibida. Ars Technica fue el medio que reveló los detalles de la prueba. Este despliegue busca fortalecer las defensas espaciales de EE.UU. en un contexto de creciente actividad en el espacio.
