La selección estadounidense enfrentó burlas previas al Mundial por la percepción de que Estados Unidos no es un país futbolero. Un periodista francés, Antoine Besse, investigó la atmósfera en un bar de Boston durante un partido para evaluar la pasión de los aficionados. El objetivo fue determinar si el escepticismo sobre la base de fans estadounidense está justificado. La cobertura busca entender cómo se vive el fútbol en Estados Unidos, más allá de los estereotipos. La experiencia en el bar de Boston buscaba capturar la autenticidad del interés por el fútbol. El artículo analizará si los aficionados estadounidenses demuestran un compromiso genuino con el deporte.