Escuelas en Florida, Georgia y Colorado están probando una nueva tecnología de seguridad llamada 'Campus Guardian Angel'. Se trata de drones operados remotamente desde Texas, diseñados para responder a tiroteos escolares en cuestión de segundos. Los drones están equipados con gel de pimienta y sirenas para neutralizar a los atacantes antes de que llegue la policía. El sistema busca minimizar el tiempo de respuesta ante emergencias y proteger a los estudiantes y personal escolar. Esta medida, aunque innovadora, genera debate sobre la privacidad y el uso de la fuerza no letal en entornos educativos. Los operadores remotos tomarían el control del dron tras la notificación de un tiroteo, evaluando la situación y desplegando el sistema si es necesario.