Estados Unidos planea retirar el 20% de sus aviones cisterna del aeropuerto internacional de Tel Aviv, respondiendo a la creciente preocupación por la congestión aérea. La presencia de 72 aeronaves estadounidenses en los últimos meses ha limitado la capacidad del aeropuerto para operar vuelos civiles. Esta situación amenazaba con afectar a 2.4 millones de viajeros durante la temporada de verano. La medida busca aliviar la presión sobre el espacio aéreo israelí y garantizar el flujo normal de vuelos comerciales. Funcionarios estadounidenses confirmaron la reubicación como una respuesta a las quejas sobre la interrupción del tráfico aéreo civil. Se espera que la reducción de la presencia militar mejore significativamente la situación para los pasajeros. La decisión refleja una evaluación de las necesidades operativas y un compromiso con la facilitación de los viajes aéreos.
