Las relaciones entre Estados Unidos y Arabia Saudí se han tensado tras la negativa saudí a apoyar las operaciones estadounidenses en el Estrecho de Ormuz. Según el Wall Street Journal, esta negativa generó una fractura significativa en la alianza entre ambos países. El presidente Trump mantuvo una conversación telefónica tensa con el príncipe heredero saudí, Salman, expresando su descontento. Washington está considerando actualmente una reducción de su presencia militar en Arabia Saudí como respuesta a esta situación. La visita reciente del senador Rubio a la región también estaría relacionada con el intento de evaluar la postura saudí. Esta tensión podría tener implicaciones importantes para la seguridad regional y la política energética.