El reciente acuerdo nuclear entre Estados Unidos y Arabia Saudí está provocando preocupación entre expertos en no proliferación nuclear. El acuerdo, de carácter histórico, podría facilitar el desarrollo de capacidades nucleares en el Reino, pese a las garantías estadounidenses. Expertos temen que esto incentive a otros países de Medio Oriente a buscar sus propios programas nucleares, desestabilizando la región. La búsqueda de influencia del expresidente Trump sobre Arabia Saudí se cita como un factor que impulsó las negociaciones. El acuerdo actual se basa en promesas de Arabia Saudí de no enriquecer uranio en su territorio, pero la falta de transparencia genera dudas. La comunidad internacional observa con cautela las implicaciones a largo plazo de esta colaboración.