Estados Unidos impuso sanciones a individuos y entidades acusadas de facilitar transacciones financieras al grupo Estado Islámico. La red de apoyo financiero se extiende a través de Europa, Oriente Medio y África Occidental. Entre los sancionados se encuentra un ciudadano francés y un nigeriano, identificado como líder de varias casas de cambio en Lagos y Kano, Nigeria. Las sanciones buscan desmantelar las redes que permiten al grupo terrorista acceder a fondos. Washington no ha revelado detalles específicos sobre el papel exacto de cada individuo en la financiación. Esta acción forma parte de una estrategia más amplia para combatir el terrorismo y sus fuentes de financiamiento a nivel global. Las autoridades estadounidenses continúan investigando y rastreando activos relacionados con el Estado Islámico.
