Estados Unidos anunció sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI) poco después de que un exjuez de esta corte recibiera el Premio Nobel. El Secretario General de la ONU, António Guterres, calificó las sanciones como “un serio revés para nuestra búsqueda colectiva de la justicia penal internacional”. La CPI advirtió que “la historia juzgará este momento”. Estas sanciones representan una escalada en las tensiones entre Estados Unidos y la corte, que investiga crímenes de guerra y lesa humanidad. La medida ha generado preocupación en la comunidad internacional sobre el futuro del sistema de justicia internacional. La imposición de estas sanciones busca obstaculizar el trabajo de la Corte Penal Internacional.