Funcionarios de la Casa Blanca se despidieron el jueves de uno de los dos aviones que han transportado a los presidentes de Estados Unidos durante más de tres décadas. Esta despedida ha generado especulaciones sobre la inminente entrada en servicio de un Boeing 747, regalo controvertido del emirato de Qatar al expresidente Donald Trump. El avión presidencial, símbolo de la potencia estadounidense, está siendo reemplazado gradualmente por nuevos modelos. La transición marca el fin de una era para el icónico Air Force One, utilizado en innumerables viajes diplomáticos y presidenciales. Se desconoce el uso específico que se le dará al avión qatarí, pero su posible despliegue ha generado debate. La administración actual no ha confirmado oficialmente los planes para el avión regalado por Qatar.