Estados Unidos ha declinado tomar una postura oficial respecto a la exhibición de la bandera de las Malvinas por parte de jugadores durante un evento deportivo. El Departamento de Estado en Washington indicó que no se pronuncian sobre símbolos mostrados por aficionados. Esta respuesta se produce en un contexto de posible sanción económica a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) por parte de la FIFA. Aún no hay una declaración formal de la FIFA sobre el incidente. La posición estadounidense enfatiza el "derecho a expresarse", sin embargo, no implica un respaldo a la reivindicación argentina sobre las islas. Esta situación diplomática se desarrolla al margen del ámbito deportivo y sus posibles consecuencias. La controversia sigue generando debate en ambos países.