La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de EE. UU. (NHTSA) ha abierto una investigación tras un accidente en Texas donde un Tesla Model 3 impactó contra una vivienda, causando la muerte de una mujer. El suceso ocurrió el sábado y se investiga si el sistema de conducción autónoma del vehículo, conocido como "Full Self-Driving", funcionaba en el momento del impacto. Testigos afirman que el Tesla operaba en modo de conducción autónoma. Este incidente se suma a otros accidentes similares que involucran a vehículos Tesla y su tecnología de asistencia al conductor. La NHTSA busca determinar si existe un defecto de seguridad en los sistemas de Tesla. La investigación podría llevar a la revisión de software o incluso a la retirada de vehículos del mercado si se confirman fallos. Este suceso reaviva el debate sobre la seguridad y fiabilidad de los sistemas de conducción autónoma.