El líder de la oración provisional del viernes en Teherán respondió a las declaraciones del Secretario de Estado de EE.UU. sobre el supuesto colapso de la economía iraní. Según el líder religioso, la economía de Irán no solo no colapsó, sino que se fortaleció y se volvió más viable. Estas declaraciones desafían las expectativas de Washington sobre el impacto de las sanciones económicas. La respuesta enfatiza la resistencia de la economía iraní frente a la presión externa. Se sugiere que las políticas estadounidenses no lograron su objetivo de desestabilizar a la República Islámica de Irán. Este pronunciamiento busca transmitir un mensaje de fortaleza y estabilidad económica a nivel nacional e internacional.