El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció durante la cumbre del G7 en Francia que su país pronto tendrá la capacidad de imponer nuevamente sanciones al sector petrolero ruso. La declaración se produjo en el segundo día del encuentro de líderes de las principales economías mundiales. Trump no especificó el momento exacto de la reintroducción de las sanciones ni los detalles de su alcance. Esta medida podría intensificar las tensiones económicas entre Washington y Moscú. Anteriormente, Estados Unidos había impuesto sanciones a Rusia relacionadas con su política exterior y actividades cibernéticas. La posibilidad de nuevas sanciones petroleras podría afectar significativamente los ingresos del gobierno ruso y el mercado energético global. La reacción de Moscú a este anuncio aún no se ha hecho pública.