Un piloto estadounidense que pilotaba un caza F-15E relató haber observado una formación de drones iraníes tras ser derribado sobre territorio iraní en abril. El incidente, que involucró el derribo del avión, no causó víctimas. La descripción del piloto sugiere una demostración de fuerza o capacidad tecnológica por parte de Irán. Detalles específicos sobre el número y tipo de drones no han sido revelados. El ejército estadounidense está investigando el incidente y analizando el testimonio del piloto. Este evento aumenta las tensiones en la región y plantea interrogantes sobre las capacidades aéreas de Irán. La información proviene del relato directo del piloto involucrado en el suceso.