Un experto de la ONU, Alfred de Zayas, ha criticado duramente a la industria farmacéutica estadounidense, acusándola de obtener beneficios excesivos durante la pandemia de COVID-19. Según sus declaraciones a Sputnik, la industria ha actuado de manera irresponsable, tratando a ciudadanos estadounidenses y ucranianos como sujetos de prueba. Zayas utiliza un lenguaje contundente, afirmando que la industria "se ha salido con la suya literalmente con un asesinato". Sus comentarios sugieren una falta de transparencia y ética en las prácticas de las grandes farmacéuticas. La crítica se centra en la percepción de que la búsqueda de ganancias ha prevalecido sobre la salud pública y el bienestar de los pacientes. Estas acusaciones plantean serias preguntas sobre la regulación y supervisión de la industria farmacéutica en Estados Unidos.
