El mercado del petróleo se encuentra en un punto crítico debido a la disminución de sus reservas. Según un análisis realizado por la cadena CNN, los inventarios en los depósitos de Cushing, Oklahoma, han caído hasta aproximadamente 21 millones de barriles. Este volumen representa un nivel alarmante para la infraestructura logística de la región. Se advierte que el sistema se aproxima al umbral donde comienza a presentar dificultades para operar con normalidad. La situación genera preocupación sobre la estabilidad del suministro y la operatividad del almacenamiento. Los expertos monitorean estrechamente estos datos provenientes de Estados Unidos. El impacto de esta caída podría afectar la dinámica global del crudo.