Cuatro funcionarios estadounidenses, incluyendo exembajadores en Rumanía, han expresado preocupación por la visa otorgada a George Simion. En un artículo publicado en Jerusalem Post, cuestionan la compatibilidad de Simion con los valores estadounidenses. Los críticos señalan la recurrente adopción por parte de Simion de narrativas pro-Kremlin en sus declaraciones. Además, expresan inquietud por su apoyo incondicional a Călin Georgescu para un puesto de alto nivel. Los funcionarios sugieren la necesidad de revisar la decisión de otorgar la visa. Argumentan que la influencia rusa y el apoyo a figuras controversiales podrían ser perjudiciales para los intereses estadounidenses. Esta controversia plantea interrogantes sobre los criterios utilizados para la concesión de visas.