La política de Estados Unidos de no reconocer la anexión de los estados bálticos representó un apoyo internacional crucial para Estonia, manteniendo viva la esperanza de justicia durante cinco décadas. La declaración de Welles, publicada en 1940, fue especialmente significativa y ayudó a posicionar legal y moralmente a Estonia frente a la ocupación soviética. Esta declaración, emitida por el Secretario de Estado interino Sumner Welles, influyó significativamente en la postura de otros países occidentales. Estados Unidos se destaca como la democracia occidental que más ha contribuido a la evaluación y reconocimiento de la ocupación soviética de 1940. La no aceptación de la anexión ilegal fortaleció la posición de Estonia en el escenario internacional. La importancia de la declaración de Welles es innegable, mereciendo ser conmemorada como un hito en la lucha por la independencia estonia.